La Soya es ¿Saludable?

Share

Mucho se habla de los supuestos beneficios de la soya, es un producto muy publicitado y muy aceptado por el público en general, ya

 que se piensa como un alimento “saludable”, de hecho con frecuencia es usado en fórmulas infantiles y también en bebidas y diversos alimentos procesados para niños pero ¿realmente es un alimento saludable?.
Además como se considera que la soya es un producto saludable suele ser consumido en cantidades altas, es por ello que resulta importante conocer los potenciales riesgos de su consumo regular y limitar su uso sobre todo en niños.

Los Productos de Soya

Originalmente la soya no era considerada para consumo humano, por contener diversos antinutrientes, sin embargo con la introducción de los procesos de fermentación se pudo obtener un producto comestible que podía ser consumido, la mayor parte de los expertos consideran que los productos fermentados de soya como el tempeh, miso y la salsa de soya no son perjudiciales para la salud, ya que el proceso de fermentación modifica las propiedades de la soya y disminuye muchas de las toxinas que contiene.

El aislado de proteína de soya que es el componente principal de diversos productos comerciales, entre ellos las fórmulas infantiles, se produce industrialmente de forma que no se inactivan las diversas toxinas y antinutrientes de la soya, además durante el proceso se suele producir la concentración de grandes cantidades de aluminio, las cuales resultan tóxicas, debemos de tomar en cuenta  que el aluminio compite en absorción con el calcio, por lo que grandes cantidades de aluminio pueden producir descalcificación ósea. Además durante el proceso se forman nitritos que son sustancias potencialmente carcinogénicas en el ser humano. El tofu tampoco conlleva un proceso de fermentación por lo que no inactiva los diversos antinutrientes y su consumo debe de ser limitado.

¿Que contiene la soya?

La soya contiene de forma natural de los niveles más altos de fitoestrógenos en los alimentos, estos fitoestrógenos se encuentran en la forma de Isoflavonas como la genisteína y pueden tener efectos hormonales parecidas a los estrógenos que son las hormona femeninas. Estos efectos no han sido perfectamente estudiados en los humanos, pero sabemos que existe acción biológica de estas sustancias y que conlleva un riesgo potencial para la salud al ser consumidos. Algunos comparan este efecto al consumo rutinario de píldoras anticonceptivas.

Se encuentran además de los niveles más altos de fitatos en los alimentos, que son sustancias que inhiben la absorción de otros nutrientes como el hierro, calcio, magnesio y zinc, los cuales son esenciales en la nutrición infantil. Estos fitatos no se disminuyen con el proceso de cocción y pueden inducir deficiencias de los diversos nutrientes ya comentados.

El consumo de soya también puede inducir hipotiroidismo y bocio (crecimiento de la glándula tiroides) debido a que contiene sustancias que inhiben la función tiroidea (isoflavonas).

La soya contiene inhibidores de la tripsina que es una enzima producida en el páncreas y que se encarga de la digestión de las proteínas. Esto se ha asociado a disminución en el crecimiento y problemas en el páncreas incluyendo cáncer.

La soya contiene también hemaglutinina que es una proteína que produce aglutinación de los glóbulos rojos de la sangre.

La soya además es un alergeno potente, solamente superado por la proteína de la leche de vaca, por lo que su consumo puede causar sensibilización y alergia en niños pequeños. De hecho el consumo de fórmulas de soya se contraindica en niños menores de 6 meses de edad.

Todos los efectos negativos de la soya han sido bien estudiados en animales de experimentación, sin embargo los efectos claros en el ser humano aún no han podido ser determinados con precisión, por lo que existen reportes de estudios a favor y en contra de la soya, lo cual no permite concluir de forma definitiva acerca de sus beneficios o posibles riesgos. Lo que es un hecho es que se trata de un alimento controvertido y con riesgos potenciales, por lo que su uso en niños debe de ser limitado hasta no contar con información clara y concluyente al respecto.

Debido a todo esto, la soya se ha asociado a problemas como cáncer (cáncer de mama, tiroides, páncreas), desnutrición (disminución de la absorción de nutrientes), infertilidad, hipotiroidismo, malnutrición, etc.
Además en mi experiencia personal he notado que el consumo rutinario de bebidas de soya en los niños se asocia a problemas dentales varios, principalmente decoloración y manchas en los dientes, aunque esto no lo he encontrado publicado en ninguna otra parte. 

Las personas que abogan por su uso apoyan una disminución del riesgo de enfermedad cardiovascular, que debido a sus fitoestrógenos mejoran los síntomas de la menopausia , previenen algunas formas de cáncer y son una fuente barata de proteinas, sin embargo todo esto conlleva los riesgos ya comentados y los efectos benéficos han sido cuestionados por reportes científicos contradictorios, por lo que te sugerimos prudencia en el consumo de estos productos, debido a todos los efectos negativos ya comentados, valora bien lo que le das a tu hijo, ya que los niños son los que cuentan con menos beneficios demostrados con el consumo de estos productos.

Después de leer todo esto sigues creyendo que la soya es un alimento  ¿saludable?.

Las fórmulas de soya

La Academia Americana de Pediatría aborda el tema de las fórmulas de soya comentando acerca de todas las modificaciones que se realizan a este tipo de fórmulas para poder compensar los problemas que conlleva su uso (niveles bajos de L metionina, niveles altos de fitatos y aluminio) se concluye que es una fórmula no indicada para niños prematuros y se considera una opción económica alternativa para ciertos problemas en niños de término, sin embargo no se concluye acerca de los riesgos potenciales de los fitoestrógenos, argumentando que no se tiene la información suficiente para concluir acerca de sus efectos en los niños. Las fórmulas de soya además tienen pocas indicaciones médicas, ya que no son una buena alternativa para la alergia a la proteína de la leche de vaca debido a su bien conocido potencial alergénico y solo deben de ser usadas en niños mayores de 6 meses de edad, otras indicaciones como cuadros diarreicos, cólico e intolerancia a la lactosa pueden ser cubiertos por otras fórmulas que resultan más seguras tomando en cuenta todos los riesgos que conlleva la soya. A pesar de ser populares por algunos pediatras, su uso resulta cuestionable existiendo otras fórmulas alternativas y que no conllevan los riesgos potenciales de las fórmulas de soya. Se comenta además que estas fórmulas son deficientes en colesterol, lactosa y galactosa esenciales para el desarrollo del sistema nervioso. Además las altas cantidades de aluminio (10 veces mayores a una fórmula normal) se han asociado con problemas en el desarrollo de los huesos y se piensa pueda causar alteraciones en el desarrollo neurológico.

Actualmente la Soya es un producto muy rentable, ya que su consumo ha aumentado de forma importante y constituye un negocio excelente para quienes la comercializan, por ello mismo toda la publicidad que se le hace como "alimento saludable" fomenta aún más sus ventas, sin embargo desconocer sus riesgos potenciales, implica un peligro importante para la salud de quienes consumen este alimento de forma indiscriminada, sobre todo los niños donde los supuestos beneficios no han sido probados y su uso resulta cuestionable, hay que recordar que la disminución de los nutrientes asociado al consumo de fitatos que contiene es un riesgo potencial que puede afectar su uso rutinario en niños. Recuerda que no existen alimentos milagrosos y que todo tiene su precio. Procura moderar el consumo de estos alimentos e informate bien antes de dárselo a tu familia, sobre todo a tus hijos.

Comparte esto

Información adicional