Hábitos Orales

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Al observar las siguientes imágenes, ¿se familiariza con ellas?

 

respiracion_bucal     respirador_bucal     succion_digital     biberon_bebechupa_dedo     bruxismo    onicofagia     succion_de_chupon     mordida_cruzada_posterior    

 

Todas ellas se refieren a un hábito y sus consecuencias , por ello es importante detectarlas a tiempo para prevenir, esta detección puede ser observada por el pediatra o por el odontólogo de ahí la importancia de conocer los signos clínicos más evidentes de estos, para evitar en lo posible el desarrollo de maloclusión y la frecuencia de esta condición es del 84%.

Los hábitos orales son costumbres adquiridas por la repetición continuada de una serie de actos que sirven para calmar una necesidad emocional. Todos los hábitos anómalos modifican la posición de los dientes con relación con la forma que guardan las arcadas dentarias entre sí.

La prevalencia de estos hábitos dependerá de la edad del niño ya que en edades entre 2-6 años hábitos como la succión digital y del chupón o mamila esta ampliamente extendida, después de los 6 años la respiración oral, la interposición del labio inferior y la deglución atípica son los que prevalecen.


Los hábitos se clasifican:


Por succión (digital)

Labiales (succión labial y mordedura de labios).

Linguales (succión, mordedura y proyección).

 

Los hábitos pueden deberse por :

 

Por mal posición: sostener el maxilar con la mano, puede producir anomalías en el maxilar (deformación y falta de desarrollo) y mal posición de los dientes.

 

Bruxismo

 

Masticatorios: Por lo general su presencia se debe a caries dolorosas o a obturaciones defectuosas.

 

Tipos de hábitos:

 

  • Succión del pulgar y de otros dedos.
  • Succión del labio.
  • Succión del frenillo.
  • Succión del chupón.
  • Succión de la lengua.
  • Respiración bucal.
  • Mordedura del labio y del carrillo.
  • Protrusión lingual al tragar y al hablar.
  • Morder objetos extraños.

 

 

Signos clínicos más evidentes

 

Debido al empuje lingual o de dedo se produce una inclinación anterior de los dientes frontales superiores e inclinación posterior de los dientes frontales inferiores con el consecuente aumento de la distancia entre ellos.

 

Mordida abierta.- se provoca una falta de cierre entre dientes frontales superiores y dientes frontales inferiores.

 

Mordida cruzada anterior.- posición más baja y adelantada de la lengua, características de estos hábitos anormales produce un estrechamiento del maxilar que provoca compresión del mismo.

 

El pronóstico de la corrección espontanea y de una auto regulación de las alteraciones alveolares es buena si la succión digital se deja a los 3años. Pero puede darse el caso de que no sea así por la posición anómala de la lengua o una interposición labial que no permite la corrección.

 

SUCCION DIGITAL

 

La succión digital es habitual en los bebes e inicialmente debe tolerarse, y suele terminar a los 3 o 4 años, se ha observado que puede aparecer como consecuencia de conductas regresivas.

Los efectos de este hábito dependerán de la posición, intensidad, frecuencia y duración del hábito de succión, de modo que sí se supera las 6 hrs al día se considera crítica y puede producir una mordida abierta. También, debido a la fuerza que ejerce el dedo sobre el maxilar a los dientes cuando es muy acentuada produce alteraciones en la piel del dedo succionado fácilmente visible y detectable.

Un efecto similar producirá la succión del chupón. La succión labial puede aparecer tras el hábito de succión digital.

 

Los tipos de succión que pueden presentar los niños son la succión del pulgar y la succión de otros dedos (índice, índice y medio, medio y anular, varios dedos).

 

 

DEGLUCIÓN ANÓMALA

 

Lo que resulta más evidente de esta anomalía es la ausencia de contacto entre ambos maxilares por interposición de la lengua donde la deglución es iniciada entre los labios y la  lengua interpuesta, mientras que la madura existe un máximo contacto de los dientes y capacidad de la lengua para efectuar un sellado completo contra los dientes y los procesos alveolares.

La deglución anómala conlleva interposición lingual entre los dientes para estabilizar la mandíbula y producir el sellado de la cavidad oral, la falta de presión de los músculos buccinadores contribuye con la falta de desarrollo transversal del maxilar superior presentando mordida cruzada bilateral y mordida abierta.


RESPIRACION BUCAL

 

Esta se asocia a la obstrucción de las vías respiratorias altas, rinitis alérgica, hipertrofia de las amígdalas palatinas presencia de adenoides o desviación del tabique nasal y la que produce una función respiratoria perturbada, cambios en la parte posterior de la lengua, labios y mandíbula.

Quedan entre abiertos y la lengua baja perdiendo con ello su capacidad morfofuncional que permitiría un desarrollo transversal correcto del maxilar superior produciendo mordidas cruzadas posteriores unilaterales o bilaterales.

En casos extremos producirá cambios esqueletales internos que afectaran la cara del individuo, que se volverá alargada (facies adenoidea) y su incompetencia labial mas manifiesta, presentan un labio superior corto por elevación de la base de la nariz, mejillas flácidas, orejas marcadas, orificios nasales pequeños aspecto de persona enferma, posición recta de la cabeza y entra abierta de la boca, labio superior corto e inferior replegado.


BRUXISMO

 

Se considera un hábito, voluntario o involuntario que se realiza diurno o nocturno caracterizado por el rechinamiento o apretamiento ocasional o habitual de los dientes, ambas manifestaciones actúan en dos estados de conciencia diferentes. Se habla de dos causas (la tensión emocional manifestada por una expresión inconsciente de agresividad y/o rabia generalmente de aparición nocturna, y las interferencias oclusales con tensión muscular excesiva) pero también hay factores implicados como la herencia (padres con bruxismo), salud general (niños con rinitis y asma), y trastornos del sistema nervioso(autismo) que pueden manifestar dicho hábito.

 

Este hábito puede aparecer modificado bajo la forma de masticación excesiva de chicles, morder nueces o dulces, morder cadenas y mantenerse toda la vida, la mayoría de las investigaciones coinciden en que aumenta durante la dentición mixta (7 y 10 años) ,el mismo no progresa en niños con la misma gravedad que en los adultos gracias a su aumentada capacidad de reparación. Entre las manifestaciones orales reportadas están el desgaste de los dientes y de sus bordes cortantes, lesión periodontal, alteración de la mordida, entre otros.

Facialmente el paciente presenta desarrollo exagerado de músculos masticatorios, dolor a la palpación, limitación de la apertura oral, molestia de Articulación Temporomandibular , contracción espontánea de músculos faciales.

 

 

ONICOFAGIA

 

Se define como una costumbre de comerse o roerse las uñas con los dientes. Como hábito es muy frecuente en niños en edad escolar en igual proporción en ambos sexos, alcanza su cumbre entre los 11 y 13 años de edad.

A veces, representa una costumbre viciosa contraída desde pequeño y en otras ocasiones es sintomática de una afección neuropática, se ha relacionado con la existencia de cierta inestabilidad psicomotora, acompañada con cierto grado de tensión y ansiedad, considerándose a estos niños difíciles o nerviosos.


Los niños que manifiestan el hábito son hiperactivas, autoritarias, que exteriorizan poco o mal sus sentimientos y viven en estado de tensión y de preocupación, sirviendo dicho hábito para descargar la energía sobrante. Casi siempre muerden en el mismo sitio por lo tanto producen maloclusiones localizada, altera la estética de los dientes por desgaste o astillamiento, malposición dentaria y puede combinarse con otros hábitos.

 

¿Cómo podemos corregir estos hábitos?


La rehabilitación de los hábitos consiste en el conjunto de procedimientos y ejercicios que reducen los patrones musculares inadecuados. La eliminación del hábito siempre es difícil si el niño no desea abandonarlo pero teniendo su interés y preocupación cualquier método alcanzará su objetivo. Lo importante no es el aparato, sino el deseo de erradicar el hábito, lo que necesitará de estímulos muy positivos de reafirmación sobre su conducta tanto por los padres como el terapeuta.

 

Se recomienda que en acuerdo con los padres, no se debe de hablar de castigos, sino más bien de recompensa y el odontólogo puede hacer un pacto al respecto con el niño; esto los alivia a ustedes papas y crea una relación personal con el médico.

También se pueden ayudar con la utilización de fotografías y modelos y de acuerdo a la edad del niño, se les enseñan las consecuencias de los malos hábitos, para así persuadirlo.

Si esto no funciona entonces se pasara a una segunda fase donde se aplicaran tratamientos mediante el uso de aparatología lo cual corregirá el problema siempre y cuando el niño tenga el interés.

 

 

 

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